DEMANDA 2025

Variación y componentes

Información elaborada con datos provisionales a enero del 2026

Demanda
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La evolución de la actividad económica, la demanda eléctrica y el PIB han mostrado una variación positiva.

Este año la evolución de la actividad económica, la demanda eléctrica y el PIB han mostrado, al igual que el pasado año una variación positiva. El PIB y la demanda crecen al igual que el pasado año. La evolución entre la demanda y la actividad económica ha dado lugar a una elasticidad positiva del 0,6, entre la variación de la demanda corregida y el PIB, valor similar al registrado el pasado año.

En cualquier caso, la evolución de la elasticidad entre la demanda corregida y el PIB mantiene una tasa de relación baja, tal y como viene mostrando en los últimos años: elasticidad de -0,2 en el período 2018-2022, de -0,4 en el periodo 2019-2023 y 0 en el periodo 2021-2025. Es decir, en los últimos años se aprecia una práctica ausencia de relación entre estas variables, tal y como se viene poniendo de manifiesto tras la recuperación económica que se produjo tras la crisis de 2009.

Evolución anual de la variación de la demanda b.c.

PIB: Fuente: INE, CEPREDE (previsión Baleares y Canarias 2025).

El año 2025 ha sido más frio en invierno y más caluroso en verano que el año 2024, lo que resulta una aportación positiva de las temperaturas de 1,2 puntos porcentuales al crecimiento de la demanda.

Una vez corregida la influencia de la laboralidad y de las temperaturas, resulta una variación positiva respecto al año anterior del 1,6 % en España y en península.

Evolución anual de los componentes de la variación de la demanda eléctrica

% Variación año anterior

Evolución mensual de los componentes de la variación de la demanda eléctrica

El año 2025 es, en media, ligeramente más caluroso que el 2024

Desde el punto de vista de la influencia de las temperaturas sobre la demanda, el conjunto del año 2025 comparado con el año anterior, ha sido más frío en invierno y más caluroso en verano que el año 2024, con un 29,5 % de grados día de frío más y un 26,3 % de grados día de calor más.

Evolución mensual de las temperaturas máximas

Media histórica: Media de temperaturas máximas diarias en el período 1989-2013.

Al comparar el conjunto del año 2025 con la media histórica, este año muestra temperaturas más calurosas en verano y más suaves en invierno. A nivel peninsular, los grados día con efecto frío han sido menores en un 17,2 % a los valores medios y los grados día con efecto calor han sido superiores en un 65,1 % a los valores medios del período considerado. Es decir, en el conjunto del año, el número de días con temperaturas más cálidas que la media ha sido superior.

Evolución de las temperaturas máximas diarias comparado con la media histórica

Media de temperaturas máximas diarias en el período 1989-2013.

Fuente: AEMET y elaboración propia.

De esta manera, a lo largo del año 2025 en un 48,6 % de los días se registraron temperaturas muy superiores a la temperatura media histórica, superior al 46,2 % del año anterior. Estos días se concentran sobre todo en enero, de junio a agosto y octubre, destacando el mes de junio entre los meses de verano y octubre y enero entre los de invierno. En el lado contrario, días con temperaturas inferiores a la media histórica, en el 10,3 % de los días del año se produjo esta situación (superior al 3,3 % del pasado año), concentrándose estos días, principalmente, en marzo.

La demanda corregida móvil se ha mantenido bastante uniforme. Con más detalle, tiene una tendencia ligeramente a la baja hasta mayo, para subir en junio y julio y volver a bajar hasta octubre, recuperándose los dos últimos meses. La corregida mensual presenta a lo largo de 2025 un perfil muy irregular con picos muy acusados en marzo, junio y noviembre, alternados con caídas relevantes en febrero, abril y agosto, reflejando una elevada volatilidad.

El año arranca con un crecimiento sólido en enero, que se corrige bruscamente en febrero, mes en el que la demanda retrocede ligeramente respecto al año anterior. En marzo, la demanda vuelve a repuntar con fuerza, marcando uno de los primeros picos relevantes del año. Este impulso no se consolida en primavera: abril registra una caída significativa, la más intensa del año, mientras que mayo muestra prácticamente estancamiento. El mes de junio supone un punto de inflexión muy claro, con un crecimiento excepcionalmente elevado, el máximo del año. Tras este pico, julio mantiene un crecimiento positivo, pero mucho más moderado. Durante el verano, la demanda vuelve a mostrar fragilidad: agosto entra de nuevo en terreno negativo, rompiendo la continuidad del crecimiento estival. En septiembre, la variación vuelve a ser positiva, aunque sin alcanzar los niveles de junio. En el último trimestre, la evolución es más heterogénea. Octubre muestra un crecimiento muy débil, cercano a la estabilidad, mientras que noviembre registra un nuevo repunte significativo. Finalmente, diciembre cierra el año con un crecimiento elevado, consolidando un tramo final claramente positivo.

Variación mensual de la demanda corregida en 2025

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